Tiradas en el piso, fotos rotas encontré. La habitación en llamas; No me duele saber que todo terminó, que todo ya pasó. Y vos que no dudabas de nuestra eternidad. Te pido corazón que vuelvas a mirar, porque a tu alrededor ya nada es igual. Y caminar por el balcón, ya no es una tentación. Decime la verdad si total no voy a saltar. Espero una respuesta a tanta confusión. Cuando algo se quiebra y esos pedazos caen, mis manos que te sueltan por miedo a fracasar. La vida me enseñó que no hay más de un adiós. Y en cristal, mi vida siempre te guardé. Hoy armo mi camino y a la cuenta de tres yo brindo por tu amor. Estúpida razón.
Es la hora de jugar ♪
27 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario