No se cuantas cosas se pueden encontrar en el ojo izquierdo de una persona, pero
sé, que en tus labios yo pude encontrar amor sin fin y me hizo enloquecer.
No se cuantas cosas te habrán regalado ya, pero tengo todavía la esperanza
de saber que de todas esas rosas que te dieron ninguna fue de papel Y te
condena mi celoso corazón, cuando le contás tu historia. Nunca floreció
la gloria en cuestiones del amor. Y se que nunca se
me va a olvidar tu voz; aunque pierda la memoria. Con acercarse la
victoria se conforma un perdedor. Y te tendré que dejar escapar, se que lo
voy a lamentar. Pero te digo amor que hay que saber cuando parar,
cuando parar te digo amor. No te pongas triste corazón, el sol hoy va a brillar.
Quédate tranquilo que va haber tiempo para bailar, para bailar. No se cuantos
ángeles te quieren ayudar, pero tengo la esperanza que ninguno va a poder
desnudarte, no de cuerpo; sino de alma. Disfrutar ese placer.
Y la verdad no se bien a que tengo miedo, nunca fui mucho de apostar. Una
corazonada me dice que es hora de parar. Y lo peor es que estos días ando seco,
no tengo un peso para dar; las lágrimas quiero guardarlas para mi
juicio final. Y cuando tú cigarro se consuma sin parar, siempre mi voz
vas a escuchar. Y ahí te vas a decir que hay que saber cuando parar,
cuando parar te digo amor. No te pongas triste corazón, el sol hoy va
a brillar. Quédate tranquilo que va haber tiempo para bailar, para bailar.
Es la hora de jugar ♪
13 de enero de 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario