Es la hora de jugar ♪

24 de noviembre de 2009

Santo pecado conocerte, santo pecado preguntarte si viajas solo por la vida, si aceptas de inquilino entre tus brazos a este pobre pecado abandonado, abandonado. Santo pecado fue besarte, santo pecado hacerme adicta al brillo que disparan tus ojos, a tus manos inventando todo; al ruido que haces cuando consigues el milagro. Santo pecado es el deseo, santo pecado tus caderas, archivo de mis fantasías, tan cerca siempre del cielo . . . y del infierno. He tratado de encontrar la analogía para ponerle algún nombre a este caos que has causado que me gusta y me fastidia, que se me ah dado por llamarle solo, santo pecado. Si me das una razón para estar viva. ¿Por qué después me das dos para estar muerta? Santo pecado. Si construyes paraísos por un rato ¿Por qué después me alientas al infierno? Y digo después que es un santo pecado. Santo pecado conocerte. Hoy sumo sueños a mis dudas, hoy resto besos a mis ganas, hoy vivo al filo de la nostalgia, hoy tengo heridas como estrellas, hoy sueño mientras te extraño.

No hay comentarios.: